Nació en un hogar pobre. Su vida transcurrió en la pobreza, aunque por sus manos
pasaron millones para beneficio de los becesitados. dedicó sus mejores energías a la
juventud indigente y abandonada. Murió pobremente a los 72 años el 31 de enero de
1888.
El 80 % de los salesianos trabajan en países pobres.